Como el oso cobarde...
Es lo de siempre, soy inevitablemente impulsiva y cobarde a la vez. Y cuando mis impulsos son reprimidos por mi cobardía me siento mal y esta sensación esta acostumbrandose a vivir conmigo muchas veces y cada vez la soporto menos, y no se como poder convatirla, supongo que será cuestión de tiempo y de intención de querer superarla, pero creo que no vale darle mas vueltas a este mi defecto, porque tengo muchos más y sería amargarme mas aún.
Por eso en una tarde como hoy, solo me dejo llevar por la música de mi viejo MP3...
Yo ya me doy por rendida.


